//
Estás leyendo..
SLOW

La tranquilidad es un arma poderosa.


El otro día investigando sobre el movimiento slow, fui a parar en un blog que me pareció interesante.  Zen Habits.  Está escrito por Leo Babauta, escritor norteamericano que predica el minimalismo y la vida zen.

En concreto, me llamó la atención este artículo ya que se dan tres pequeñas pautas de actuación para sobrellevar el caos y el stress diario. Parecen obvias, pero personalmente, cuando me he visto en momentos de agobio, me hubiera gustado tener este artículo pegado en el corcho de mi pared.

Me gustaría compartirlo:

Es una tendencia de nuestra cultura considerar ser tranquilo como ser vago, como estar quieto en la inacción, como negativo.

No lo es. Es una acción, y una muy potente.

Lo que es más, puede cambiarte el día, y al hacerlo cambiar tu vida.

Estás en medio de un día agotador, abrumado por  trabajo,  reuniones, correos electrónicos e interrupciones, o fastidiado por los niños, llamadas de teléfono, recados y quehaceres cotidianos.

Paras. Te quedas quieto durante un momento y respiras. Cierras los ojos y encuentras la tranquilidad dentro de ti mismo. La tranquilidad se dispersa por el resto de tu cuerpo y mente. Te calma, te centra, y hace que te concentres en lo que estás haciendo en ese momento, no en todo lo que tienes que hacer y todo lo que te ha ocurrido.

La quietud se convierte en una acción transformadora.

La quietud puede ser una respuesta poderosa a los ruidos de otros. Puede ser una forma de hacer retroceder el zumbido del mundo, de retomar el control. Puede recordarte lo que es importante.

Como practicar:

La tranquilidad, aunque parezca mentira, no viene de manera natural a muchas personas. Así que practica:

1. Comienza tu día en tranquilidad. Puede ser tomando un café mientras el mundo se despierta, o sentado en una esterilla centrado en tu respiración, la tranquilidad es una forma poderosa de comenzar el día. Establece el tono de las cosas que están por venir. Incluso durante 5-10 minutos es genial.

2. Toma descansos tranquilos regularmente. Cada hora, ponte una alarma en el ordenador o teléfono móvil para desconectar. Piensa en ello como una campana que repica recordándote estar tranquilo durante un minuto. Durante este minuto focalízate en tu respiración, para así traerte al presente. Deja que los problemas del mundo se fundan y todo lo que queda es tu respiración. Después focalízate poco a poco en tus otros sentidos, uno a uno.

3. Cuando el caos brame, para. En el medio de una crisis de un día ruidoso, para. Estate tranquilo. Respira fuerte y concentrate en el aire entrando y saliendo. Encuentra tu tranquilidad interior y deja que tu siguiente acción salga de esa tranquilidad. Focalizate sólo en la siguiente accion.

Deja que la tranquilidad se convierta en tu acción más poderosa. Podría cambiar tu vida.

La preguntas en este caso serían:  ¿Cuantas cosas tienes en tu cabeza en un momento de caos? ¿Que supondría perder un momento en respirar?

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

¿Qué quieres comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

ENTRADAS ANTERIORES

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 1.057 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: