//
Estás leyendo..
Coaching, PNL

No confundir el mapa con el territorio


Cuando volvemos de vacaciones  quedan grabados en nuestra memoria una serie de imágenes (en mi caso, son mayoritariamente estáticas) sobre determinados momentos que hemos vivido allá, en nuestro lugar de destino.

Nuestro mapa mental de estas vacaciones ha quedado formado en nuestros recuerdos. Podemos decir que conocemos el lugar, que hemos probado su gastronomía y conocido a sus habitantes. Hemos conocido “el territorio”.

Pero ocurre, a veces, que al volver a pasar las fotos, puede que preguntemos a nuestro compañero de aventuras “y está ¿donde es?, no me acuerdo”. Internamente ese momento no quedó grabado en nuestro esquema mental. Sin embargo, ese paisaje que no reconocemos también pertenece a nuestras vacaciones.

Y lo que es seguro, es que el territorio que hemos visitado es infinitamente más grande, más extenso y con muchísimos más matices de lo que nosotros podemos recordar.

Con esta pequeña analogía, quiero introducir uno de los presupuestos de la Programación Neuro Lingüística (PNL) y que titula este escrito “El mapa no es el territorio”.

Los seres humanos percibimos la realidad que nos rodea a través de nuestros sentidos, vista, olfato, oido, gusto y tacto.  Con ello construimos lo que para nosotros es nuestra realidad diaria. Aun más,  incluso como meros observadores de la misma, también la estamos modificando.

Volviendo al ejemplo del principio, dos compañeros de viaje probablemente nunca dirán el mismo discurso cuando se les pregunte por la experiencia.

“Reaccionamos según el mapa del mundo que hemos diseñado en nuestra mente. El mapa está montado sobre la base de lo que creemos que son nuestra identidad y nuestros valores, creencias, actitudes, recuerdos y ámbito cultural.”

PNL para Dummies. Romilla Ready,  Kate Burton y Xavier Guix

Entre otras cosas, tener claro esta premisa de la PNL nos ayuda a gestionar nuestros conflictos (grandes o pequeños) con el entorno y con los demás. Los mapas mentales de dos individuos no son iguales.

Desde el coaching con PNL se intenta que el coachee trate de salirse por un momento de su esquema mental, y ponerse en la de la otra persona con la que tiene (o no) el conflicto.

Dominar esta técnica no es fácil, pero practicarla poco a poco ayuda a sentirnos más cómodos en según que situaciones con otras personas.

En el mismo libro que he mencionado anteriormente he descubierto una anécdota que me ha hecho sonreír y que os transcribo:

EL MAPA DEL MUNDO DE UN NIÑO

Un policía, sentado dentro de su furgón en compañía de su perro guardián, vio a un niño que les observaba con atención. El niño le preguntó que si era un perro lo que estaba dentro del furgón. El policía le confirmó que, en efecto, se trataba de un perro. El niño muy confundido, pregunto: “¿Y que hizo para que lo arrestaran?” 🙂

Hoy plantearé un pequeño ejercicio:

Busca una situación cotidiana que no sea especialmente de tu agrado, y en la que esté involucrada otra persona. Que sea una situación trivial, nada transcendental.

Cuando tengas que volver a pasar por esa situación, trata de ponerte en su lugar. Sal de tu mapa mental e intenta comprender el de la otra persona involucrada. ¿Qué ha ocurrido?



Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

¿Qué quieres comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

ENTRADAS ANTERIORES

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 1.057 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: